Visita de Clinton y Violencia dominan semana en Pakistán


Una visita sorpresiva de la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, y la ola de violencia, acrecentada tras la muerte de Osama bin Laden, dominaron el panorama noticioso en Pakistán durante la semana que hoy concluye.

  La jefa de la diplomacia estadounidense dedicó su estancia de menos de 24 horas en Islamabad a tratar de enmendar las relaciones entre ambos países, que se consideran aliados en la llamada cruzada antiterrorista de Washington.

No hay absolutamente ninguna prueba de que alguien al más alto nivel del gobierno paquistaní supiera dónde estaba el jefe de Al-Qaeda, aseguró Clinton en rueda de prensa ofrecida la víspera en esta capital.

La funcionaria trataba así de reparar los daños causados a los nexos bilaterales por las acusaciones de complicidad con bin Laden que hicieron algunos políticos estadounidenses contra las autoridades de la nación islámica, las que a su vez condenaron la violación de la soberanía nacional por parte de las tropas norteamericanas.

Clinton, quien se reunió durante cuatro horas con el presidente Asif Ali Zardari y los jefes del Ejército y del servicio de Inteligencia, dejó claro, sin embargo, que Estados Unidos espera más de un aliado al que apuntala con mil 500 millones de dólares anuales en ayuda militar.

Pakistán no tendrá paz, estabilidad, democracia o futuro, a menos que los extremistas violentos sean eliminados, advirtió la secretaria de Estado.

Mientras tanto, los rebeldes a los que Estados Unidos exige eliminar recrudecieron sus acciones esta semana dentro el territorio pakistaní, con el objetivo, dijeron, de vengar la muerte de bin Laden.

Al asalto a una base aérea de la Marina en la ciudad de Karachi, con saldo de una docena de militares muertos el domingo pasado, le siguieron sendas atentados suicidas contra instalaciones policiales en Peshawar y Hangu, donde en total fallecieron alrededor de 50 personas.

El Tehrik-e-Taliban Pakistan (TTP) reclamó la autoría de esos ataques, y advirtió que continuarán hasta que cesen los bombardeos de los aviones no tripulados de Estados Unidos, y las operaciones del Ejército en las zonas tribales del noroeste de Pakistán.

Desde el asesinato de bin Laden el 2 de mayo pasado en la ciudad de Abbottabad, alrededor de 150 personas, la mayoría de ellas militares, han muerto en el país islámico como resultado de la ola de violencia desatada por el TTP.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s